El papa León XIV ha confirmado que celebrará un segundo consistorio de cardenales a finales de junio de 2026, coincidiendo con la proximidad de la solemnidad de San Pedro y San Pablo. La convocatoria fue confirmada tanto por un cardenal participante en el reciente Consistorio Extraordinario como por el portavoz oficial del Vaticano.
El anuncio fue realizado por el cardenal Jean-Paul Vesco, arzobispo de Argel, en declaraciones al medio especializado The College of Cardinals Report al término del Consistorio Extraordinario celebrado a comienzos de enero. "Nos dio una cita para junio, dos días a finales de junio", afirmó el purpurado, aludiendo a las palabras del Pontífice dirigidas al Colegio Cardenalicio.
La información fue posteriormente confirmada por el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, durante una rueda de prensa posterior al consistorio. Según explicó, el encuentro está previsto en fechas cercanas a la solemnidad de los santos Pedro y Pablo, que la Iglesia celebra el 29 de junio, y se baraja como fechas probables los días 27 y 28 de junio.
Bruni añadió además un dato significativo sobre el estilo de gobierno del actual Pontífice: el papa León XIV ha manifestado su intención de convocar un consistorio extraordinario de cardenales cada año, con una duración aproximada de tres o cuatro días, como instrumento habitual de consulta y discernimiento colegial.
La convocatoria de un nuevo consistorio apenas seis meses después del primero subraya el papel que el Papa desea otorgar al Colegio Cardenalicio en el acompañamiento de las decisiones de gobierno y en la reflexión sobre los principales desafíos que afronta la Iglesia en la actualidad, marcando así su estilo sinodal.
Este será el segundo consistorio convocado por el papa León XIV desde su elección en 2023. El primer consistorio extraordinario se celebró a comienzos de enero de este año, y en él se abordaron temas como la reforma de la Curia Romana, los desafíos pastorales de la Iglesia y la respuesta a la crisis de abusos.
La decisión del Pontífice de reunir con frecuencia al Colegio Cardenalicio responde a su voluntad de gobernar la Iglesia de manera más colegial y consultiva, en línea con el espíritu del Concilio Vaticano II y su llamamiento a una Iglesia "sinodal". Los cardenales tendrán así una participación más activa en la toma de decisiones y en el discernimiento de los principales retos que enfrenta la institución.











