Tras un nuevo ataque del ejército ruso contra la capital ucraniana, las autoridades de Kiev informaron que al menos cuatro personas murieron y una veintena resultaron heridas. El alcalde Vitali Klitschko confirmó estas cifras y detalló que entre los heridos hay cinco profesionales médicos, incluido uno que falleció.
El ataque, que alcanzó diferentes distritos de la ciudad, provocó daños en infraestructura y cortes de electricidad y agua en varias áreas. Además, en la ciudad de Dnipró, un dron ruso impactó contra un edificio residencial, generando un incendio y daños parciales. En Leópolis también se reportó un "ataque con misiles" nocturno, aunque sin víctimas.
Estas nuevas agresiones se producen en medio de los constantes bombardeos rusos contra la infraestructura energética de Ucrania durante los últimos meses, en pleno invierno. El presidente Volodimir Zelensky ya había advertido del riesgo de un "ataque masivo ruso" después de que Moscú rechazara un plan europeo para desplegar una fuerza multinacional en Ucrania después del posible fin de la guerra.
Las autoridades ucranianas han denunciado reiteradamente los ataques indiscriminados del ejército ruso contra la población civil, lo que constituye una clara violación del derecho internacional humanitario. Estos nuevos hechos de violencia se suman a la larga lista de crímenes de guerra cometidos por Rusia desde el inicio de la invasión en febrero de 2022.
La comunidad internacional ha condenado enérgicamente estos ataques y ha reiterado su apoyo a Ucrania en su legítima defensa contra la agresión rusa. Mientras tanto, los ucranianos continúan resistiendo con valentía y determinación, a pesar del sufrimiento y las pérdidas que han tenido que enfrentar.











