El pasado jueves, una niña de 11 años llamada Hamsa Nidal Samir Hoso murió en un ataque del Ejército israelí cerca de la localidad de Yabalia, en el norte de la Franja de Gaza. Según informaron fuentes del hospital Al Shifa a la agencia EFE, la pequeña fue alcanzada por fuego israelí en la zona de Faluya, al oeste de Yabalia, una localidad cercana a la llamada "línea amarilla" que divide el territorio controlado por Israel.
El tío de la niña, Masoud Hoso, relató a EFE que estaban durmiendo cuando "de repente, alrededor de las cinco de la madrugada, se escuchó una explosión y un intenso tiroteo". Bajaron corriendo y encontraron a la niña "cubierta de sangre". Hoso denunció que tuvieron que esperar media hora hasta que llegara una ambulancia, ya que la que tenían "estaba en mal estado".
Por su parte, el Ejército israelí dijo a EFE que no estaba al tanto de víctimas en esa zona en la mañana de ese jueves. Sin embargo, los servicios de ambulancias de Gaza informaron también de un menor de unos 15 años herido en el abdomen en el este del barrio de Zeitún de la ciudad de Gaza por disparos israelíes desde vehículos estacionados detrás de la "línea amarilla".
Este incidente se produce en un contexto de alto el fuego vigente desde el pasado 10 de octubre entre Israel y Hamás, que denuncia constantemente violaciones israelíes de la tregua. Prácticamente a diario se registran muertos en Gaza por fuego israelí, ya sea por disparos de las tropas en la zona cercana a la "línea amarilla" o por ataques aéreos dentro del territorio no controlado por Israel.
El Ejército israelí suele justificar estos ataques diciendo que son personas que suponen una amenaza contra sus tropas o bien miembros de Hamás, aunque entre los heridos y muertos se registran mujeres y niños. De hecho, la pasada semana tres niños de entre 11 y 15 años murieron por fuego israelí en Gaza, según indicaron fuentes locales.
El tío de la niña fallecida, Masoud Hoso, lamentó que "cada noche nos llega alguna noticia" sobre este tipo de incidentes. "Dicen que dentro de la línea amarilla hay tiroteos. Nos dijeron: 'No hay problema, está lejos, no es contra ustedes'. Pero por la mañana te encuentras que la gente más querida, como tu propio hermano, muere sin que haya ninguna esperanza de vida", se quejó.
Además, Hoso denunció que el padre de la niña lleva desaparecido dos años, después de que el Ejército israelí se lo llevara, sin que hasta el momento se sepa nada de él. "Pedimos ayuda al Comité Internacional de la Cruz Roja. Después de ochenta días, la Cruz Roja respondió diciendo que su nombre no figura en las cárceles israelíes", aseguró.











