Un reciente estudio publicado por PNAS Nexus ha resuelto una incógnita científica de larga data al demostrar que la feomelanina, el pigmento que otorga el color anaranjado a ciertas aves y es responsable del cabello rojo en humanos, cumple una función esencial en la supervivencia celular: protege al organismo al eliminar el exceso de cisteína, lo que previene el daño celular.
El trabajo, encabezado por Ismael Galván y realizado en la Fundación para la Investigación en Etología y Biodiversidad (FIEB) en España, se centró en analizar el efecto fisiológico de la feomelanina en pinzones cebra (Taeniopygia guttata). Los resultados fueron claros: al bloquear la producción de feomelanina, las células pierden una vía esencial para procesar el exceso de cisteína, lo que conduce a un aumento medible del daño oxidativo.
Según los datos, las hembras de esta especie, incapaces de sintetizar este pigmento, también mostraron una tendencia a mayor daño oxidativo al recibir solo cisteína, en comparación con las hembras de control. De este modo, el estudio constituye la primera evidencia experimental del papel fisiológico de la feomelanina: la síntesis de este pigmento contribuye a la homeostasis de la cisteína, transformando el exceso de este aminoácido potencialmente tóxico en un compuesto inerte que se deposita en plumas, cabello y piel.
La investigación comprobó que este mecanismo protector resulta decisivo en situaciones donde la dieta o ciertas condiciones aumentan la disponibilidad de cisteína, ya que previene tanto su acumulación nociva como los efectos tóxicos asociados. Los autores señalan que futuros trabajos deberán analizar cómo factores ambientales y dietéticos influyen en el metabolismo de la cisteína, la pigmentación y el riesgo de melanoma, con el objetivo de desarrollar estrategias personalizadas de prevención y tratamiento.
Además, los hallazgos resaltan el papel fundamental de los melanocitos, las células encargadas de sintetizar feomelanina, en el control de la cisteína. De esta manera, contribuyen a evitar el daño oxidativo y mantienen el equilibrio celular sin sobrecargar los mecanismos antioxidantes existentes, lo que refuerza la importancia de este pigmento en la fisiología animal.
La investigación abre nuevas líneas para comprender las implicancias evolutivas y médicas de la pigmentación. En aves, la presencia de feomelanina podría estar asociada no solo al colorido y a la selección sexual, sino también a una mayor capacidad para tolerar dietas ricas en cisteína, lo que podría influir en la supervivencia y éxito reproductivo de ciertas especies. En humanos, la comprensión de este proceso podría conducir a avances en el manejo de enfermedades relacionadas con el metabolismo de la cisteína y a una mejor evaluación de los riesgos asociados a la pigmentación.
Finalmente, el estudio de la feomelanina aporta una visión más completa sobre la complejidad de los procesos biológicos que regulan la vida y la salud, mostrando que los mecanismos aparentemente simples, como la producción de un pigmento, pueden esconder funciones vitales para el organismo.











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