La tensión en Minneapolis, Minnesota (Estados Unidos), volvió a escalar este jueves 8 de enero después de que manifestantes se enfrentaran con agentes federales frente al edificio Bishop Henry Whipple, epicentro de las protestas por el asesinato de Renee Macklin Good, una mujer de 37 años que murió tras recibir un disparo en la cabeza durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Según reportes de medios locales, la indignación creció desde la madrugada, cuando decenas de personas comenzaron a reunirse para exigir responsabilidades y denunciar lo que consideran un uso excesivo e injustificado de la fuerza por parte de los agentes federales.
Los enfrentamientos comenzaron cuando los agentes, equipados con pistolas de balas de pimienta y gas lacrimógeno, intentaron dispersar a la multitud que bloqueaba los accesos al edificio federal. Al menos un manifestante fue detenido mientras otros retrocedían entre nubes de gas irritante.
La muerte de Renee Macklin Good ocurrió el miércoles por la mañana, cuando agentes interceptaron su camioneta durante un operativo federal. Testigos grabaron el momento en que un agente abrió fuego a corta distancia a través del parabrisas, impactando directamente en la mujer, quien murió tras el ataque.
Según la versión oficial, los agentes salieron de la camioneta bloqueada y le ordenaron a la mujer que moviera su vehículo. Sin embargo, ella aceleró, y el agente, al aproximarse a la ventanilla del conductor, abrió fuego y realizó tres disparos contra el automóvil.
En respuesta, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, rechazó la versión de la administración del presidente Donald Trump y declaró el estado de emergencia por las protestas. Asimismo, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, también cuestionó duramente la versión del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y pidió a los agentes federales que abandonen la ciudad.
"No están aquí para generar seguridad en esta ciudad. Lo que están haciendo no es brindar seguridad en Estados Unidos. Lo que están haciendo es provocar caos y desconfianza", dijo Frey, quien acusó a los agentes federales de "separar familias" y "sembrar el caos en nuestras calles".
Por su parte, el DHS defendió la acción de los agentes y calificó a los manifestantes de "alborotadores violentos" que intentaron "atropellar a nuestros oficiales de policía en un intento de matarlos, un acto de terrorismo doméstico".
La tensión en Minneapolis se mantiene elevada mientras las autoridades locales y federales se enfrentan por la muerte de Renee Macklin Good y la respuesta de los agentes del ICE a las protestas.







/https://i.s3.glbimg.com/v1/AUTH_59edd422c0c84a879bd37670ae4f538a/internal_photos/bs/2026/6/g/92RoBQSdqbWzgVS8x4LQ/2026-01-04t040106z-1581451739-rc2iadarcy8v-rtrmadp-3-usa-venezuela-power.jpg)



