Álvaro Ramos, candidato presidencial por el Partido Liberación Nacional (PLN), reveló que su familia quedó "muy afectada y molesta" por la forma en que el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) abrió una investigación a raíz de declaraciones realizadas por una de sus hijas durante una actividad política. Aunque el caso fue posteriormente archivado, el aspirante presidencial calificó la situación como un "abuso de poder" que pudo haber dejado de atender casos prioritarios.
En una entrevista en el programa Sepamos ser libres de Teletica Radio, Ramos se refirió con la voz entrecortada y los ojos llenos de lágrimas al impacto que tuvo esta investigación en su familia. Según explicó, después de que funcionarias del PANI visitaran su hogar, su hija mayor relató lo que le habían preguntado, y al ver el expediente, confirmaron que todo lo que ella dijo era cierto.
"Ha sido muy doloroso para nosotros como familia. Mis dos hijas son extraordinarias, alegres, de buen corazón, inquietas, despiertas. Uno sí se queda preocupado: un abuso de poder como este, ¿cuánto las marcará?", expresó el candidato presidencial.
Ramos también cuestionó el impacto que este tipo de actuaciones puede tener en otros casos que requieren atención prioritaria. "No solo por lo que nos pasó a nosotros, sino por lo que significa para los demás papás. Más allá de lo personal, es indignante. Nos dio mucha cólera. ¿Cuántos niños en enorme riesgo social dejaron de ser atendidos porque a dos funcionarias las obligaron a ir a visitarnos a nosotros?", se preguntó.
Consultado sobre si esta situación afectará a su hija, Ramos respondió que sí, y reconoció que él mismo continúa molesto por lo ocurrido. "Por dicha, mi hija es madura, inteligente y perspicaz, pero le quedó la herida. Se parece mucho a mí, pero en este tipo de cosas le cuesta disimular cuando la hieren. Eso a mí me da un colerón. Ha pasado un mes y aún no se me baja", señaló.
La investigación del PANI se inició el 16 de diciembre, luego de que circulara en redes sociales un video en el que se observa a la menor hablando sobre política durante una actividad privada del precandidato. Aunque el caso fue finalmente desestimado, Ramos calificó la situación como una "persecución política".












