Una nueva tragedia sacude a Perú luego de que una joven universitaria de 19 años, identificada como Jaqueline Meza Taipe, fuera brutalmente asesinada por un sujeto con antecedentes por feminicidio.
Según los reportes, Jaqueline viajó junto a quien sería su pareja, identificado como Wilmer Rojas Lozano, de 44 años, a la localidad de Huayllay en Pasco, con la intención de trabajar en un restaurante durante sus vacaciones. Sin embargo, la joven fue encontrada sin vida en un hotel de la zona, con múltiples lesiones en el cuello.
La madre de Jaqueline, Saturnina Taipe, relató el terrible momento en que recibió la noticia: "Se notaba que le había aplastado con las dos manos el cuello, la había ahorcado este sinverg enza. Se ha llevado su celular, su DNI, su billetera".
Investigaciones posteriores revelaron que Wilmer Rojas Lozano, quien habría usado un nombre falso para ocultar su identidad, ya tenía antecedentes por un caso similar. En 2016, este sujeto habría sido condenado a seis meses de prisión preventiva por el asesinato de su expareja, Edith Rupay Malpartida, a quien también habría estrangulado.
Lamentablemente, Rojas Lozano salió libre después de cumplir su condena y volvió a cometer un crimen similar. Según la madre de Edith, el sujeto "capta a mi hija en la discoteca, no era su enamorado ni su amigo, lo captó bailando en la discoteca. Mi hija era una señorita tranquila y al señor lo agarran porque el vigilante lo reconoce como la última persona que la sacó a mi hija a la 1 de la madrugada y aparece muerta en el canal de riego".
Además, se reveló que Rojas Lozano también habría atacado a otra joven de 24 años, identificada como Anabella, en la ciudad de Huánuco, donde habría intentado acabar con su vida a pedradas y creyéndola muerta, la habría arrojado a una pendiente para luego escapar.
Este nuevo caso de feminicidio ha conmocionado a la comunidad de Huancayo y ha reavivado el debate sobre la necesidad de endurecer las penas y mejorar los sistemas de seguimiento y control de los agresores con antecedentes, con el fin de evitar que sigan cometiendo crímenes atroces.












