El río Rin, una de las principales arterias hídricas de Europa, transporta cada año hasta 4,700 toneladas de residuos grandes, una cantidad 250 veces superior a las estimaciones previas, según un estudio publicado en la revista Communications Sustainability.
El cálculo se realizó a través de un proyecto de ciencia ciudadana, en el que se instaló una trampilla a nivel superficial en el río a su paso por la ciudad alemana de Colonia, y se analizaron los residuos capturados durante todo un año.
Los investigadores, liderados por Leandra Hamann de la Universidad de Bonn, encontraron que alrededor del 70% de los residuos recogidos eran de plástico, aunque estos representaban solo el 15% de la masa total de basura. Otras fuentes importantes fueron los fuegos artificiales (10,7%) y los residuos relacionados con los cigarrillos (6,5%).
La extrapolación de los resultados a todo el río Rin ha permitido a los biólogos estimar que esta vía fluvial transporta cada año entre 3.010 y 4.707 toneladas de basura al Mar del Norte, de las cuales entre 446 y 697 toneladas son de plástico. Esta estimación del plástico es entre 22 y 286 veces superior a la contabilizada previamente.
"Para tener una idea más realista de la basura fluvial, hay que hacer una recogida y seguimiento continuo más a largo plazo", subrayan los investigadores. Además, un equipo de científicos europeos ha publicado un artículo de acompañamiento resaltando la importancia de los proyectos de ciencia ciudadana para recopilar grandes cantidades de datos que sirvan para supervisar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Este estudio pone de manifiesto la enorme cantidad de residuos, especialmente plásticos, que los ríos están transportando a los océanos, lo que supone un grave problema ambiental que requiere una acción urgente a nivel global.












