Luego de años de encarcelamiento, un grupo de presos políticos en Venezuela ha sido liberado de la prisión de El Helicoide. Sin embargo, el caso de Nahuel Gallo, un activista argentino detenido desde 2017, sigue sin resolución.
La liberación de estos presos políticos se produce en medio de un contexto de tensión y violaciones a los derechos humanos en Venezuela. El gobierno de Nicolás Maduro ha sido ampliamente criticado por la represión y persecución de opositores y disidentes.
Entre los liberados se encuentran Javier Tarazona, director del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), y Rafael Tarazona, su hermano. Ambos fueron detenidos en 2021 acusados de "terrorismo" y "traición a la patria" por sus denuncias sobre violaciones de derechos humanos.
También fueron liberados Roosvelt González, dirigente estudiantil, y Diógenes Tirado, activista de derechos humanos. Todos ellos habían sido encarcelados en El Helicoide, un centro de detención conocido por las duras condiciones de reclusión y los abusos contra los prisioneros.
Sin embargo, el caso de Nahuel Gallo, un activista argentino detenido desde 2017, sigue sin resolución. Gallo fue arrestado en Caracas mientras participaba en protestas antigubernamentales y acusado de "instigación pública" y "asociación para delinquir". Desde entonces, ha sido mantenido en prisión sin juicio.
Las organizaciones de derechos humanos han denunciado reiteradamente la situación de Nahuel Gallo y exigido su liberación inmediata. Consideran que su detención es una clara violación a sus derechos y un intento del gobierno de Maduro de silenciar a los críticos.
La liberación de estos presos políticos es un paso positivo, pero las violaciones a los derechos humanos en Venezuela siguen siendo una grave preocupación. Organizaciones internacionales y la comunidad internacional han hecho un llamado constante al gobierno venezolano para que respete las libertades fundamentales y ponga fin a la persecución de disidentes y opositores.












