El Senado de Estados Unidos votará una resolución para limitar los poderes de guerra del presidente Donald Trump en Venezuela, en medio de la escalada militar y el ataque que resultó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro.
La Cámara Alta dará curso a la resolución con una votación de 52 a 47, cinco días después del ataque a "gran escala" ordenado por Trump, que dejó más de un centenar de muertos y decenas de embarcaciones hundidas.
La agresión generó duras reacciones en el Congreso, donde surgieron voces en contra de la decisión del mandatario republicano de atacar a una nación soberana sin previa declaración de guerra. Cinco senadores republicanos se unieron a los demócratas para apoyar la medida.
La resolución exigiría "la retirada de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de las hostilidades dentro o contra Venezuela que no hayan sido autorizadas por el Congreso". El senador demócrata Tim Kaine advirtió que la "indicación de la administración es que esto no durará unos pocos días o unas pocas semanas, sino probablemente unos pocos años de ocupación e intervención estadounidense en este país".
Trump, por su parte, no descarta acciones militares adicionales si no se cumple el "manual de buen comportamiento" que estaría exigiendo a Venezuela. El presidente republicano afirmó que el país sudamericano quedará bajo control de Estados Unidos hasta que se logre una "transición justa", y que su petróleo también será administrado por Washington.
Según la información proporcionada, Venezuela tendría que entregar de 30 a 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, que se venderán a precio de mercado y el dinero lo manejará Trump. Además, Caracas solo podrá comprar luego con esos fondos productos estadounidenses.
La votación de procedimiento y el debate con el sufragio final en el Senado se esperan para la próxima semana, en medio de una campaña y un despliegue militar sin precedentes en el Caribe con el pretexto del combate al narcotráfico.












