La Casa Blanca ha convocado este viernes a las grandes petroleras, entre ellas a la española Repsol, para abordar la situación del sector en Venezuela tras la intervención en el país latinoamericano, según ha avanzado la agencia Bloomberg.
La reunión se producirá este mismo viernes con las principales petroleras del mundo, una semana después de que el Gobierno de Estados Unidos, presidido por Donald Trump, lanzara un ataque sobre Venezuela y detuviera a su presidente, Nicolás Maduro.
El Gobierno estadounidense revocó el pasado mayo los permisos a la petrolera española Repsol para exportar crudo y derivados de Venezuela, al igual que hizo con la italiana Eni o la estadounidense Global Oil Terminals, las firmas que entonces operaban en el país caribeño junto a la estadounidense Chevron.
Repsol es la empresa española que mantiene una mayor vinculación económica y estratégica con Venezuela, donde opera desde hace más de 30 años y donde tiene derechos mineros, aunque la mayor parte permanece sin desarrollar. En la actualidad, Repsol tiene desarrollados 280 kilómetros cuadrados brutos de superficie petrolera, que comparte con la petrolera estatal venezolana PDVSA, pero mantiene pendientes de desarrollo otros 1.907 kilómetros cuadrados brutos.
En 2024, la producción neta de Repsol en Venezuela alcanzó los 24 millones de barriles equivalentes de petróleo (Mbep), en su mayor parte gas natural, aunque ese gas es exclusivamente para uso interno en Venezuela y sirve para abastecer a las plantas venezolanas de producción de electricidad. Repsol produce 39.000 barriles diarios, principalmente en Petroquiriquire, cuya propiedad corresponde en un 60 % a la estatal PDVSA y en un 40 % a Repsol.
La convocatoria de la Casa Blanca a las principales petroleras del mundo, incluida la española Repsol, llega una semana después de que el Gobierno de Estados Unidos, liderado por Donald Trump, lanzara un ataque sobre Venezuela y detuviera al presidente Nicolás Maduro. Esta medida forma parte de la estrategia estadounidense de intervenir en el país caribeño y tomar el control de sus recursos energéticos, lo que ha generado una gran preocupación en el sector petrolero internacional.
La reunión de este viernes será clave para conocer los planes de la Casa Blanca y las implicaciones que tendrán para las empresas que operan en Venezuela, como es el caso de Repsol. La compañía española mantiene una importante presencia en el país y está muy expuesta a los cambios que puedan producirse en el panorama político y económico de la nación sudamericana.












