En un sorprendente giro de los acontecimientos, varios senadores republicanos se han unido a los demócratas para impulsar una resolución bipartidista que busca impedir que el presidente estadounidense, Donald Trump, utilice la fuerza militar contra Venezuela. Esta acción se produce días después del ataque del gobierno de Trump contra el país latinoamericano, que se saldó con alrededor de un centenar de muertos y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Un total de cinco republicanos -Rand Paul, Lisa Murkowski, Susan Collins, Josh Hawley y Todd Young- han votado a favor de esta medida, mostrándose alarmados por la posibilidad de que Trump despliegue "fuerzas sobre el terreno" en Venezuela, una opción que el mandatario no ha descartado públicamente.
Se espera que la resolución sea votada la próxima semana, aunque deberá superar un proceso de enmiendas y no se garantiza que obtenga el apoyo necesario para ser aprobada. Incluso si lograra avanzar en el Senado, tendría que recibir el visto bueno de la Cámara de Representantes y enfrentarse a un eventual veto presidencial.
No obstante, esta votación representa una victoria simbólica para los legisladores que han criticado las amenazas de Trump en este sentido, según ha informado el diario estadounidense 'The Hill'. El propio presidente ha cargado contra los senadores de su partido que han votado a favor de la medida, considerando que "ninguno de ellos debería volver a ser elegido".
Trump ha calificado la resolución como "inconstitucional" y ha asegurado que "obstaculiza enormemente la autodefensa y la seguridad nacional, impidiendo el ejercicio de la autoridad del presidente como comandante en jefe". Sin embargo, los senadores republicanos que se han sumado a los demócratas parecen estar dispuestos a desafiar al mandatario en este delicado asunto de política exterior.










