La campaña presidencial de Gustavo Petro en Colombia se ha visto envuelta en una serie de acusaciones sobre presuntos vínculos con el narcotráfico y grupos armados ilegales. Estas denuncias, provenientes principalmente del gobierno de Estados Unidos, han puesto al candidato de izquierda en el ojo del huracán.
Muchos se preguntan las razones por las cuales el gobierno estadounidense ha venido denunciando y persiguiendo a Petro como narcotraficante, como si tuviera algo que ver con el envío y la fabricación de la cocaína que les llega a diario a sus calles, cuando no existe ningún indicio o prueba de esto.
Lo cierto es que el concepto de "narco" ha evolucionado en los últimos años. Ya no se trata únicamente de los grandes capos como Pablo Escobar o Rodríguez Gacha, sino que ahora se considera "narco" a cualquiera que de alguna manera se relacione o colabore con el negocio del narcotráfico, incluso de forma indirecta.
Aquí es donde Petro enfrenta un problema, ya que se le acusa de haber tenido acercamientos y negociaciones con grupos como el ELN, las FARC y el Clan del Golfo, todos ellos involucrados en actividades relacionadas con el narcotráfico. Según los analistas, el solo hecho de haber intentado dialogar con estas organizaciones o haberles otorgado concesiones en los territorios, lo dejaría expuesto a ser señalado como cómplice.
Pero las acusaciones van más allá. También se menciona la cercanía de Petro con personajes como Iván Márquez, quien vive en Venezuela y comanda una de estas organizaciones delincuenciales. Incluso se ha hablado de un supuesto audio en el que Diosdado Cabello afirma que Petro habría ido a pedirles recursos para su campaña.
Sin embargo, lo que parece ser el talón de Aquiles de Petro es la situación de su hijo Nicolás Petro, quien supuestamente habría recibido recursos de narcotraficantes para la campaña presidencial, sin que estos hayan sido reportados. Según los analistas, esta supuesta trama criminal de su hijo le está pasando factura al candidato.
Ante este panorama, algunos expertos creen que Maduro podría terminar "prendiendo el ventilador" y exponiendo a varios personajes, lo que dejaría a muchos muy nerviosos. Mientras tanto, Petro se enfrenta a una delicada situación que podría poner en riesgo sus aspiraciones presidenciales.












