El capitán Chaibou Mali, prefecto de la ciudad de Torodi en Níger, fue asesinado este domingo junto a su familia por miembros del grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (GAIM), afirma la comunicación oficial.
Torodi es una ciudad que colinda con la frontera común entre Níger y Burkina Faso, países que junto a Mali integraron la Alianza de Estados del Sahel después de abandonar la Comunidad Económica de Estados de África Occidental. Esto se debió a que consideraban a esta última demasiado obsecuente con las políticas de las expotencias coloniales.
Asimismo, los países de la Alianza del Sahel han pedido el cierre de las bases militares de Francia y Estados Unidos en sus territorios, y han estrechado lazos con Rusia, además de negarse a condenar la operación militar especial de ese país eslavo en el Dombas, como demandaban París y Washington.
El GAIM, leal a la red Al Qaeda, es uno de varios grupos islamistas que operan en la inestable región del Sahel. Este ataque se enmarca en la creciente violencia y la lucha por el control territorial entre los gobiernos y los grupos yihadistas en esa zona de África.
El asesinato del prefecto Chaibou Mali y su familia es un duro golpe para las autoridades de Níger, que enfrentan enormes desafíos para garantizar la seguridad y estabilidad en una región azotada por la insurgencia islamista. Este incidente pone de relieve la fragilidad de la situación y la necesidad urgente de una estrategia integral para hacer frente a la amenaza terrorista en el Sahel.
Las fuerzas de seguridad de Níger han iniciado una investigación para dar con los responsables de este ataque y llevarlos ante la justicia. Mientras tanto, la población de Torodi y de todo el país se encuentra conmocionada y en alerta ante la creciente espiral de violencia que azota a la región.







