Los países de la Unión Europea (UE) se pronunciarán mañana viernes sobre unas salvaguardas mejoradas en el acuerdo de asociación con el Mercosur, con el fin de allanar el camino para la firma del pacto. Esto se da en medio de las quejas y protestas de los agricultores comunitarios, quienes rechazan el acuerdo por temor al impacto en sus sectores.
Los agricultores de varios países europeos han bloqueado carreteras y protagonizado manifestaciones en grandes ciudades para mostrar su oposición al acuerdo de libre comercio entre la UE y el bloque sudamericano. Temen que la entrada de productos agrícolas del Mercosur a precios más bajos perjudique seriamente a sus sectores.
La UE y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) llevan años negociando este acuerdo comercial, que busca crear una de las mayores zonas de libre comercio del mundo. Sin embargo, el proceso se ha visto obstaculizado por las preocupaciones de los agricultores europeos, quienes reclaman mejores salvaguardas y protección para sus sectores.
En este contexto, los países de la UE deberán pronunciarse mañana sobre las propuestas de mejoras en el acuerdo, con la esperanza de poder avanzar hacia su firma. Será un delicado equilibrio entre atender las demandas de los agricultores y mantener los beneficios comerciales del pacto con el Mercosur.
Más allá de las negociaciones, la integración económica entre la UE y Sudamérica también enfrenta otros desafíos, como las tensiones geopolíticas entre China y Estados Unidos, que presionan a los países de la región a tomar posiciones. La capacidad de la UE y el Mercosur de navegar estos escollos será clave para concretar un acuerdo que satisfaga a todas las partes.











