El jefe de la bancada del Partido Nacional en Honduras, Tomás Zambrano, hizo un llamado urgente a las Fuerzas Armadas y a la comunidad internacional para que supervisen la sesión del Congreso Nacional convocada por el presidente Luis Redondo, a quien calificó de "ilegal". Zambrano advirtió que la convocatoria busca atentar contra el orden constitucional y la alternancia en el poder, exigiendo que se respete el triunfo de Nasry Asfura en las recientes elecciones.
La crisis política en Honduras se agudiza mientras el país se prepara para la transición de gobierno. El líder del Partido Nacional acusa a Libre, el partido del presidente electo Xiomara Castro, de "abusar y cometer ilegalidades" al intentar anular los resultados electorales a través del Congreso. Redondo, por su parte, ha convocado a la ciudadanía a congregarse en los bajos del Legislativo para presenciar lo que califica como un "momento histórico".
Las Fuerzas Armadas, encargadas de mantener el orden constitucional, se encuentran en una delicada posición ante el choque de poderes entre el Congreso saliente y el entrante. La comunidad internacional, que ha acompañado el proceso electoral en Honduras, también ha sido llamada a vigilar que se respete la voluntad popular expresada en las urnas.
La sesión convocada por Redondo para este jueves se perfila como un nuevo capítulo en la disputa por el control del Congreso Nacional, con implicaciones potencialmente graves para la estabilidad democrática del país. Tanto el Partido Nacional como el partido Libre han movilizado a sus seguidores, aumentando los temores de posibles enfrentamientos violentos.
En medio de esta crisis institucional, los ojos de Honduras y la comunidad internacional estarán puestos en la actuación de las Fuerzas Armadas y en la capacidad de los actores políticos para encontrar una solución pacífica y apegada a la Constitución.












