Un documento del Registro Civil uruguayo, certificado mediante acta notarial, revela que el legendario cantante Carlos Gardel se declaró ciudadano uruguayo en 1920, antes de alcanzar su proyección internacional. Este hallazgo contradice la versión de que Gardel nació en Toulouse, Francia, y consolida la tesis de que el artista era rioplatense, con nacionalidad uruguaya y ciudadanía argentina.
El documento fue presentado recientemente por el colectivo Gardel Rioplatense, un grupo de investigadores y seguidores de varios países. Según explicó Gustavo Colman, integrante del colectivo, el registro oficial muestra que en 1920 Gardel compareció ante el Consulado de Uruguay en Buenos Aires y dejó asentados datos sobre su identidad, como fecha y lugar de nacimiento, nacionalidad y filiación.
"Es un acto personalísimo. Nadie puede declarar por él ni cambiarlo después de su muerte", indicó Colman, quien definió la versión francesa como una "construcción fraudulenta" posterior al fallecimiento del artista. Para el colectivo, este documento descarta de forma concluyente la tesis del nacimiento de Gardel en Toulouse.
El expediente, que cuenta con certificación notarial, será presentado próximamente ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El objetivo es que el Estado uruguayo reconozca la validez del documento y avance hacia una definición jurídica sobre la identidad de Gardel.
Según los investigadores, la identidad francesa se consolidó con posterioridad a partir de documentos que consideran inconsistentes y asociados a intereses económicos, mientras que la voluntad expresada por Gardel en vida fue reiteradamente cuestionada. "Los documentos franceses se sostienen con alfileres; este es un registro oficial, original y verificable", afirmó Colman.
El colectivo Gardel Rioplatense sostiene que no se trata de una disputa de carácter nacionalista, sino de reivindicar a Gardel como una figura rioplatense, con nacionalidad uruguaya y ciudadanía argentina. "Gardel eligió dos patrias y es un fenómeno cultural que nos pertenece a todos", concluyó Colman.
En 2013, el matemático uruguayo Eduardo Cuitiño ya había publicado evidencias que abonaban la tesis de la nacionalidad uruguaya del cantautor, como una posible deficiencia hormonal y la posibilidad de cotejar su "patrón hormonal" con los restos de integrantes de la familia Escayola en Tacuarembó, a la que pertenecería Gardel.












