Paula Narváez, embajadora de Chile ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ha renunciado a su cargo para asumir un puesto en la dirección regional del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), con sede en Panamá.
La noticia sobre su salida se conoció en medio del proceso de selección de la expresidenta Michelle Bachelet para encabezar la secretaría general del organismo. Narváez, quien se desempeñó como ministra durante el gobierno de Bachelet, dejará su puesto de forma voluntaria el próximo 17 de enero.
El UNFPA es la agencia de la ONU que trabaja en la defensa de los derechos reproductivos de "las mujeres, las niñas y las y los jóvenes en más de 150 países". Este cambio en la carrera diplomática de Narváez se produce en un momento clave, con Bachelet en la carrera por liderar la secretaría general de la ONU.
Narváez, quien ha sido una figura clave en la política exterior chilena, ha decidido dar un giro en su trayectoria profesional al aceptar este nuevo desafío en el UNFPA. Su experiencia y conocimiento en temas de derechos humanos y desarrollo sostenible serán valiosos en su nuevo rol.
La salida de Narváez de la embajada chilena ante la ONU se produce en un contexto de cambios y transiciones en la alta esfera diplomática internacional. Su partida deja un vacío que deberá ser cubierto por el gobierno de Chile, quien tendrá la tarea de nombrar a un nuevo representante ante las Naciones Unidas.











