Suiza se prepara para rendir un homenaje a nivel nacional a las víctimas del devastador incendio ocurrido en Nochevieja en un bar de la localidad alpina de Crans Montana, en el que fallecieron 40 jóvenes y 116 resultaron heridos, en su gran mayoría de gravedad.
La ceremonia, que tendrá lugar este viernes en la ciudad de Martigny, contará con la presencia de las familias y allegados de las víctimas, así como de altas autoridades suizas, incluyendo el presidente Guy Parmelin, y delegaciones extranjeras de los países más afectados, como Francia e Italia.
Durante el acto, que incluirá un minuto de silencio a nivel nacional y el repique de campanas de todas las iglesias, se rendirá homenaje a los fallecidos y se expresará la solidaridad con los heridos y sus seres queridos. La tragedia, que conmocionó a Suiza y a la comunidad internacional, dejó una profunda huella en el país alpino.
Los franceses e italianos son los grupos nacionales con más víctimas, después de los suizos, que suman la mitad de los fallecidos y una sexta parte de todos los heridos. Ambos países, junto con Alemania, ofrecieron ayuda médica especializada a Suiza para atender a los heridos de gravedad.
La ceremonia se celebrará en Martigny debido a las difíciles condiciones meteorológicas en Crans Montana, donde una tormenta de nieve azota la región. Solo quienes hayan recibido una invitación podrán estar presentes en el acto, mientras que los periodistas lo seguirán desde un centro de prensa instalado a poca distancia.
Paralelamente, varias ciudades suizas, como Ginebra, Lausana o Zúrich, así como colegios e institutos, organizan homenajes adicionales para recordar a las víctimas y expresar su solidaridad con las familias afectadas por esta tragedia que ha conmocionado a todo el país.












