La administración del expresidente Donald Trump ha implementado un cambio radical en el calendario de vacunación infantil de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. Según fuentes, al menos seis vacunas que protegían a los niños de enfermedades potencialmente mortales ya no son recomendadas.
Esta medida, tomada de forma unilateral por un "alto adjunto del Secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr.", ha generado gran preocupación entre expertos en salud pública y médicos, quienes advierten que podría debilitarse la protección contra una larga lista de enfermedades prevenibles con la inoculación.
Entre las vacunas eliminadas del calendario se encuentran las que protegían contra la hepatitis A y B, la gripe, la meningitis bacteriana y el virus sincicial respiratorio (VSR) y el rotavirus, todas ellas enfermedades que pueden tener consecuencias graves e incluso fatales, especialmente en niños pequeños.
La justificación de la administración Trump para esta decisión es que buscan "alinearse al modelo de inmunización de Dinamarca". Sin embargo, expertos han refutado esta comparación, señalando que se trata de un "caso atípico" que no se puede equiparar con la realidad de Estados Unidos.
Mientras tanto, casi una decena de estados gobernados por demócratas han pedido a las familias que no se guíen por el nuevo calendario de los CDC y que continúen protegiendo a sus hijos con las vacunas.
Esta polémica decisión llega en un momento en que la confianza en las vacunas se ha visto erosionada en algunos sectores de la población estadounidense. Los expertos temen que esta medida pueda profundizar aún más esa desconfianza y poner en riesgo la salud de millones de niños.










