El director del doctorado en Educación Superior de la UDP, José Joaquín Brunner, advierte que el debate anual sobre los resultados de la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) en Chile suele girar por "carriles equivocados".
Brunner sostiene que el problema radica en que se tiende a inferir, a partir del puntaje promedio de un colegio, que se está observando principalmente "calidad pedagógica". Sin embargo, en un sistema fuertemente segregado como el chileno, el puntaje promedio de un establecimiento es, en buena medida, "la fotografía agregada del origen social de sus estudiantes".
"Sin controlar por composición socioeconómica, el ranking confunde un efecto de selección de familias con un efecto de escuela", advierte el experto. Esto lleva a que los medios presenten esos listados como "los mejores colegios", convirtiendo "desigualdad en guía de consumo" y reforzando "la idea de que la educación es un mercado donde la posición se compra".
Brunner afirma que culpar a la PAES por la desigualdad educativa es "una forma elegante de evitar el debate incómodo sobre el origen de los puntajes en la familia y la sociedad". El termómetro, dice, "no es la causa de la fiebre; apenas la mide y exhibe". Por lo tanto, si cada año los resultados son similares, "la noticia no es el termómetro; son los factores que subyacen a esa regularidad de las brechas".
El experto también cuestiona la tendencia a exigir que los resultados de la PAES se comporten como un indicador de coyuntura, cuando en realidad condensan "trayectorias largas" marcadas por desigualdades que se incuban desde la primera infancia. Por eso, es "ilusorio exigir transformaciones dramáticas mirando un examen rendido al final del proceso de escolarización".
En conclusión, Brunner advierte que los medios, al insistir en una lectura sesgada que presenta la "mala educación" como causa de la desigualdad, "confunde causa y consecuencia". Al mostrar la superioridad de los colegios más caros, atribuyen "al mérito lo que es un producto del privilegio del hogar" y crean "la (falsa) sensación de que los 'malos' resultados son consecuencia de una falta de esfuerzo".










