En un caso que conmociona a Honduras, el policía Alexis David Ramírez Pérez ha confesado su participación en el asesinato del empresario Franklin Heriberto Villeda Caballero. El crimen ocurrió el 19 de febrero de 2025 en un lujoso hotel de San Pedro Sula, cuando Villeda Caballero se reunió con Rolando Josué Sánchez Salinas, quien se hacía pasar por abogado y asesor de la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI).
Según las investigaciones, durante el encuentro se produjo un desacuerdo entre ambas partes y, al percatarse de que Villeda Caballero no concluiría la transacción de compra de un inmueble, Sánchez Salinas y los tres agentes policiales que lo acompañaban, entre ellos Ramírez Pérez, presuntamente asesinaron al empresario para despojarlo de más de siete millones de lempiras que serían utilizados en la negociación.
Posteriormente, el cuerpo de Villeda Caballero fue sacado del hotel, trasladado en un vehículo y quemado en el municipio de Potrerillos, departamento de Cortés. Ramírez Pérez fue capturado cuando intentaba modificar la escena del crimen en la suite presidencial del hotel.
Ahora, el policía se ha acogido a un procedimiento abreviado, mediante el cual admitirá su responsabilidad en el asesinato. De acuerdo con lo informado, por el delito de asesinato a título de cómplice, Ramírez Pérez podría ser condenado a 13 años y cuatro meses de prisión, pero al acogerse al procedimiento abreviado, la pena se reduciría a nueve años y ocho meses de cárcel.
Mientras tanto, otros dos agentes policiales, Allan Esaú Ponce y Víctor David Cruz Rolando, así como Rolando Josué Sánchez Salinas, permanecen prófugos. Las autoridades ofrecen una recompensa de 5 millones de lempiras a quien proporcione información sobre el paradero de Sánchez Salinas.
Este caso pone en evidencia la corrupción y la violencia que aún persisten en el sistema de seguridad y justicia de Honduras, y subraya la necesidad de implementar reformas profundas para garantizar la transparencia y el estado de derecho en el país.









