La reciente publicación de las memorias del rey Juan Carlos ha provocado que sus hijos cierren filas en torno a la reina Sofía. La madre de Felipe VI ha pasado las Navidades acompañada por sus seres queridos y su cercanía con la infanta Cristina es cada vez más especial. Ambas han sido vistas disfrutando discretamente de la vida cotidiana madrileña, tal y como ha revelado la revista Lecturas.
Madre e hija han comenzado a dejarse ver juntas, alejadas de los grandes actos institucionales, optando por encuentros sencillos que reflejan una relación cómplice y natural, muy valorada por quienes se cruzan con ellas. En las últimas semanas, ambas han protagonizado varias apariciones privadas en la capital, algunas de ellas conocidas gracias a testigos que han compartido la salida en redes sociales.
Uno de los encuentros más comentados tuvo lugar el pasado 27 de diciembre en un conocido restaurante del barrio de Salamanca. La reina Sofía y la infanta Cristina acudieron a comer a un exclusivo local madrileño acompañadas por un pequeño grupo de personas. Allí, una comensal vivió un momento que, según ha relatado a Lecturas, jamás olvidará.
Tras finalizar la comida y cuando ya se disponían a abandonar el restaurante, algo llamó la atención de la madre de Felipe VI: un bebé que se encontraba en su mesa. La emérita "se acercó a nosotros superadorable. Parecía que le conocía". La testigo describe a la reina como muy cercana, sorprendida por la familiaridad con la que se dirigió a ellos: "Yo me quedé en estado de shock porque me trató de tú a tú". Según su relato, la emérita preguntó por el bebé, le dedicó palabras cariñosas: "Incluso me dijo que le parecía muy bonito", y se mostró genuinamente interesada, generando un ambiente de cercanía que descolocó en el mejor de los sentidos a quienes estaban presentes.
La espontaneidad del gesto provocó una reacción inmediata entre los demás clientes del restaurante, que rompieron en aplausos al ver la escena. Un instante cargado de emoción que la familia quiso inmortalizar en una fotografía, siempre con el consentimiento y la buena disposición tanto de la reina Sofía como de la infanta Cristina. "Para mí fue súper emocionante", ha explicado la persona que compartió la imagen en redes sociales, subrayando la amabilidad con la que aceptaron posar.
La publicación, acompañada de palabras de admiración y agradecimiento, refleja el impacto que este encuentro tuvo en la familia. Definido como por otro ususario como "un recuerdo para siempre: un instante de elegancia y orgullo junto a la reina Sofia de España y la infanta Cristina", el momento fue vivido como un regalo inesperado en plenas fechas navideñas.
Estos planes a solas confirman una dinámica que se repite cada vez que la infanta Cristina viaja a España, especialmente en periodos festivos como la Navidad. Durante esas estancias, suele alojarse en el Palacio de la Zarzuela, en la zona reservada a invitados, lo que facilita que madre e hija compartan tiempo lejos del foco mediático y refuercen un vínculo que siempre ha sido sólido.
La cercanía entre la reina Sofía y la infanta Cristina contrasta con la distancia que ambas han mantenido con el rey Juan Carlos en los últimos años, especialmente después de la publicación de sus memorias, que han reabierto viejas heridas en la familia real. En medio de esta tormenta, la unión entre madre e hija se ha fortalecido, convirtiéndose en un refugio de tranquilidad y apoyo mutuo.










