Un demócrata venezolano, en una apasionada carta a sus compañeros del partido, les pide que dejen de lado sus críticas a la acción militar que llevó a la captura de Nicolás Maduro y, en su lugar, se conviertan en defensores de la democracia en su país.
El autor, que se identifica como un demócrata registrado que apoyó a Clinton, Biden y Harris, reconoce que la intervención de Estados Unidos genera incomodidad, pero argumenta que la Venezuela actual se parece más a la Francia ocupada durante la Segunda Guerra Mundial que a Irak o Afganistán.
"La oposición venezolana, durante años, ha sido una oposición no violenta. Marchamos. Votamos. Nos organizamos. Suplicamos. Hicimos lo que enseñamos a nuestros hijos a hacer en una democracia. Y ganamos. Una y otra vez. Y el régimen hizo lo que hacen los dictadores. Lo ignoró. Torció las instituciones. Inhabilitó candidatos. Amenazó a los votantes. Anunció los resultados que quiso. Y luego metió a la gente en la cárcel cuando protestó", escribe el autor.
Reconoce que los motivos de la Casa Blanca no son puramente altruistas, pero argumenta que "desde donde estamos los venezolanos, los motivos importan menos que los resultados". Y pide a sus compañeros demócratas que dejen de lado los eslóganes simplistas y, en su lugar, exijan "la liberación de los presos políticos", "una transición reconocida internacionalmente" y que Estados Unidos "reconozca el liderazgo democrático legítimo del pueblo venezolano".
"No borren a los venezolanos con un eslogan. Si quieren un eslogan que realmente encaje, prueben este: Manos a la democracia", concluye el autor.











