La diplomacia rusa acusó el jueves a Estados Unidos de avivar "tensiones militares y políticas" tras la incautación de un petrolero vinculado a Moscú en el Atlántico Norte, en el marco del bloqueo de Washington a las exportaciones de petróleo venezolano.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso señaló en un comunicado que "el hecho de que Washington esté dispuesto a provocar graves crisis internacionales es lamentable y alarmante". Calificó la incautación del buque, realizada con la complicidad de Reino Unido, como "peligrosa e irresponsable".
Según Moscú, este incidente podría dañar aún más las "relaciones ruso-estadounidenses extremadamente tensas" debido a los desacuerdos acumulados en los últimos años. Rusia afirma que el petrolero, llamado Marinera, obtuvo el 24 de diciembre una autorización provisional para navegar bajo pabellón ruso, algo que Washington niega.
Para el Gobierno estadounidense, el buque se llama Bella 1, no tiene pabellón tras haber navegado bajo una bandera falsa, y forma parte de la flota fantasma venezolana utilizada para transportar petróleo objeto de sanciones.
Rusia rechazó estas acusaciones, asegurando que había proporcionado "información fiable" sobre la propiedad rusa del buque y su estatus. El ministerio recordó que el derecho internacional establece que los buques en alta mar están bajo la jurisdicción exclusiva del Estado del pabellón, por lo que la detención y registro del Marinera serían ilegales.
La incautación del petrolero se produjo el miércoles durante una operación militar entre Islandia y Escocia, en la que participaron guardacostas estadounidenses con apoyo británico.











