El chef albaceteño Juan Monteagudo, al frente del restaurante Ababol, único establecimiento con estrella Michelin en la ciudad, ha exportado su cocina a la capital española con la apertura de La Bechamel, un concepto informal que permitirá a los madrileños probar una de las mejores croquetas de España.
La croqueta de jamón de Monteagudo, que ganó el premio a la mejor croqueta de España en Madrid Fusión 2023, es el plato estrella de este nuevo restaurante ubicado en el distrito de Chamartín. Para su elaboración, el chef utiliza una receta única, muy apegada a los productos y la tradición culinaria de la región manchega, en la que destaca el uso de leche de oveja, nata, grasa láctica y mantequilla, que aportan una textura hipercremosa, así como el jamón ibérico onubense, que le da un sabor intenso y profundo.
Monteagudo ha logrado un gran éxito con esta croqueta en su restaurante Ababol, donde ha llegado a vender hasta 30.000 unidades al año. Ahora, con la apertura de La Bechamel en Madrid, espera replicar este éxito en la capital, donde los comensales podrán disfrutar de esta delicia por 3,5 euros la unidad.
Más allá de la estrella del menú, La Bechamel ofrece una carta que rinde homenaje a la cocina tradicional manchega, con una selección de platos que reinterpretan los productos locales bajo la mirada del chef. Entre las propuestas se encuentran la tabla de quesos castizos, la marinera albaceteña de atascaburras, los buñuelos de ajo pringue, la coliflor adobada con sésamo, el tomate 'partío' y la corvina curada con aguachile de encurtido y pipirrana.
En el apartado de platos principales, destacan elaboraciones de cuchara y recetas tradicionales como el pisto con huevos puntillosos, las migas pastoriles, la perdiz roja de La Mancha escabechada y los gazpachos manchegos de caza. También hay opciones de pescado, como el bacalao al rescoldo y los chipirones rellenos de matanza, y carnes, como el lomo ibérico, las carrilleras en escabeche y el solomillo de ternera con foie.
Para finalizar la experiencia, La Bechamel ofrece una selección de postres caseros que mantienen la identidad local, como la tarta de queso manchego, el brownie fondant con aceite de oliva y las fresas con nata.
Con un ticket medio de entre 20 y 40 euros por comensal, La Bechamel se presenta como un refugio acogedor y sin pretensiones, donde disfrutar de la mejor cocina tradicional manchega reinterpretada por uno de los chefs más destacados de la región.












