Después de meses de predominio, la influencia de La Niña sobre el clima argentino comienza a disiparse. Según especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el enfriamiento del Pacífico ya alcanzó su punto mínimo y avanza hacia la neutralidad, descartando impactos negativos sobre las lluvias de enero y febrero, claves para el maíz temprano.
"La Niña ha perdido fuerza y el sistema climático se encamina hacia una fase neutral", explicó Germán Heinzenknecht, analista climático de la BCR. Esta transición augura un escenario más favorable para la agricultura, luego de que el fenómeno climático generara sequías y afectara los cultivos en gran parte del país durante 2022.
Las proyecciones indican que enero y febrero llegarán con lluvias abundantes y sin interrupciones, lo cual beneficiará el desarrollo del maíz de primera, uno de los cultivos más importantes de la campaña agrícola. "Vemos un panorama más alentador para los próximos meses, con precipitaciones normales o incluso por encima de lo normal, lo que aseguraría un buen aporte hídrico para los cultivos de verano", detalló el experto.
La Niña, caracterizada por un enfriamiento anormal de las aguas del Pacífico ecuatorial, suele traer consigo sequías, heladas y otros fenómenos climáticos adversos en gran parte de Sudamérica. Sin embargo, su influencia parece haber llegado a su fin, abriendo paso a condiciones más favorables para la producción agrícola.
"Estamos saliendo de la fase más crítica de La Niña y entrando en una etapa de neutralidad, lo cual es una muy buena noticia para los productores", concluyó Heinzenknecht. Los especialistas confían en que esta transición climática se traduzca en una mejora sustancial de los rindes y la calidad de los cultivos en los próximos meses.



/https://i.s3.glbimg.com/v1/AUTH_59edd422c0c84a879bd37670ae4f538a/internal_photos/bs/2026/A/T/fnxokQRcACRqBc0o9FxA/botinho.jpg)








