Caracas.- El ministro de Interior y número dos del chavismo, Diosdado Cabello, aseguró este miércoles que el ataque ejecutado por Estados Unidos el pasado sábado, que concluyó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, ha dejado hasta ahora 100 fallecidos y una cifra similar de heridos.
Durante su programa "Con el mazo dando", transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Cabello calificó la operación como un hecho "terrible" para el país.
"Terrible el ataque contra nuestro país, eso es cierto, eso es una verdad", afirmó el funcionario.
El ministro dedicó la emisión a la pareja presidencial y a quienes definió como "mártires" de la operación militar estadounidense en territorio venezolano, reiterando su condena a la acción y responsabilizando directamente a Washington por las víctimas.
La captura de Maduro y Flores se produjo durante un operativo realizado por fuerzas especiales de Estados Unidos en Caracas, en el marco de una ofensiva para derrocar al gobierno socialista de Venezuela. Según fuentes oficiales, el ataque fue ejecutado con el apoyo de disidentes militares venezolanos.
Cabello aseguró que el gobierno de Nicolás Maduro mantiene el control de la situación y que las Fuerzas Armadas permanecen leales al mandatario. Sin embargo, la información sobre lo ocurrido aún es confusa y fragmentaria, y no ha sido posible verificar de manera independiente los datos proporcionados por las autoridades venezolanas.
La crisis política y económica que atraviesa Venezuela se ha profundizado en los últimos años, con una hiperinflación galopante, escasez de alimentos y medicinas, y millones de ciudadanos que han optado por emigrar. La captura de Maduro y Flores representa un duro golpe para el régimen chavista, que enfrenta ahora una situación de extrema incertidumbre.
Expertos internacionales han advertido que una intervención militar extranjera en Venezuela podría desencadenar una guerra civil de consecuencias imprevisibles. Hasta el momento, la comunidad internacional ha condenado el ataque y llamado a una solución pacífica y negociada de la crisis.












