La capital venezolana fue escenario este miércoles de una multitudinaria manifestación convocada por los seguidores del gobierno de Nicolás Maduro, quienes salieron a las calles para demandar la liberación del expresidente. La marcha, organizada por diversas organizaciones afines al chavismo, recorrió las principales avenidas de Caracas en un intento por visibilizar el respaldo popular que aún mantiene el régimen de Maduro, pese a la profunda crisis política y económica que atraviesa el país.
Los manifestantes, que ondeaban banderas rojas con la estrella de la revolución bolivariana, coreaban consignas a favor de Maduro y en contra de lo que consideran una "persecución política" orquestada por la oposición y los países que no reconocen su gobierno. Líderes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y de otros movimientos afines al chavismo encabezaron la movilización, denunciando lo que calificaron como "intentos de golpe de Estado" en su contra.
La situación en Venezuela se ha mantenido en un delicado equilibrio desde que Maduro asumiera la presidencia en 2013, tras la muerte de Hugo Chávez. Su gobierno ha sido cuestionado tanto a nivel nacional como internacional por la sistemática violación a los derechos humanos, el deterioro de las condiciones de vida de la población y el cuestionado proceso electoral que lo mantuvo en el poder.
Pese a ello, el chavismo aún conserva un importante respaldo popular, especialmente entre los sectores más empobrecidos y marginados de la sociedad venezolana, quienes ven en Maduro y su revolución socialista la única alternativa frente a la crisis que azota al país. Esta movilización es un claro reflejo de esa realidad y una muestra de la persistencia del régimen en el poder, a pesar de las enormes dificultades que enfrenta.








