Estados Unidos reveló los detalles de su estrategia de tres fases para consolidar el cambio de gobierno en Venezuela tras la captura del líder Nicolás Maduro. El secretario de Estado, Marco Rubio, explicó ante el Congreso los pasos a seguir: estabilización, recuperación y transición.
La primera fase se enfocará en la estabilización del país, lo que incluye el control de las exportaciones de petróleo venezolano. Según Rubio, Estados Unidos tomará entre 30 y 50 millones de barriles de crudo, los venderá en el mercado internacional y manejará la distribución de esos ingresos para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción.
En la segunda fase, denominada "recuperación", se buscará reintegrar a Venezuela al mercado global, garantizando el acceso justo de empresas estadounidenses y occidentales. Paralelamente, se impulsará un proceso de reconciliación política para amnistiar y liberar a los opositores encarcelados.
La tercera y última etapa será la "transición" que consolidará la transformación interna del país. "No queremos que esto descienda en el caos", aclaró Rubio, quien detalló que el presidente Donald Trump será quien "gobernará" Venezuela hasta que se complete una transición "segura, apropiada y juiciosa".
La estrategia de Estados Unidos se da tras la captura de Maduro y su esposa, quienes fueron trasladados a Nueva York para responder por cargos de "narcoterrorismo" ante la justicia estadounidense. El gobierno de Trump busca así asegurar un cambio de régimen en Venezuela y consolidar su influencia en la región.











