Estados Unidos se retira de 31 organizaciones de Naciones Unidas y 35 entidades no pertenecientes a la ONU, según un comunicado de la Casa Blanca. Esta medida se enmarca en la política de "Estados Unidos primero" impulsada por el presidente Donald Trump durante su segundo mandato.
La orden de retiro involucra a una amplia gama de organismos internacionales, incluyendo la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), entre otros.
Esta no es la primera vez que la administración Trump se aleja de instituciones multilaterales. Durante su primer mandato, el mandatario ya había sacado a Washington del Acuerdo de París sobre el clima y de la UNESCO. Ahora, en su segundo período, profundiza esta política de "América primero" y se retira de un amplio abanico de organismos internacionales.
La decisión se enmarca en la visión de Trump de priorizar los intereses de Estados Unidos por sobre los acuerdos y compromisos multilaterales. Desde la tribuna de la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre pasado, el presidente republicano lanzó un duro ataque contra la ONU, a la que calificó de estar "muy lejos de alcanzar su potencial".
La retirada de Estados Unidos también ha tenido un impacto negativo en los presupuestos y actividades de varias organizaciones de la ONU, que se han visto obligadas a recortar sus operaciones sobre el terreno debido a la disminución de la ayuda estadounidense. Organismos como ACNUR y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) han sufrido los efectos de estos recortes.
La política de "Estados Unidos primero" impulsada por Trump durante su segundo mandato ha profundizado el aislamiento de Washington en el escenario internacional. Al retirarse de múltiples organismos de Naciones Unidas y otras entidades, el gobierno estadounidense se aleja cada vez más de los esfuerzos de cooperación global en áreas clave como derechos humanos, desarrollo sostenible y salud pública.
Esta decisión refleja la visión nacionalista y unilateralista del actual mandatario, quien prioriza los intereses nacionales por sobre los compromisos multilaterales. Sin embargo, los expertos advierten que este alejamiento de Estados Unidos de las instituciones internacionales podría tener serias consecuencias a largo plazo para su liderazgo y la estabilidad del orden global.












