La Reserva del Ejército de Estados Unidos anunció la realización de ejercicios militares a través de Puerto Rico que incluirán la presencia de personal uniformado en lugares públicos, lo que ha despertado críticas y nuevos temores ante el aumento de la militarización en la isla.
Las maniobras, denominadas 'Semana del Ejército en el Caribe', tienen un carácter anual y no están relacionadas con la operación en Venezuela que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro. Sin embargo, su anuncio ha generado preocupación entre la población y organizaciones de derechos civiles.
Según el teniente coronel Heath Dickinson, director de operaciones del Comando de la Reserva del Ejército de Puerto Rico y el Caribe, habrá "miles de soldados involucrados en este ejercicio", con la presencia de "muchos camiones militares y maquinaria" por toda la isla.
La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) de Puerto Rico y la organización Kilómetro 0 rechazaron estos ejercicios, argumentando que no existe justificación para la presencia militar en espacios civiles. Annette Martínez Orabona, directora ejecutiva de la ACLU, advirtió sobre el "peligro que representa la militarización del país".
Por su parte, Kilómetro 0 criticó que la presencia masiva de personal y maquinaria militar en espacios públicos y carreteras representa "una intrusión violenta, imperial e inaceptable".
Estas nuevas maniobras se suman a los ejercicios que el Ejército estadounidense ha venido realizando en Puerto Rico desde agosto, lo que ha sido visto como un aumento sin precedentes de la presencia militar en el archipiélago.
Cabe destacar que Puerto Rico, un Estado Libre Asociado a Estados Unidos, ha sido escenario de diversas actividades militares en los últimos meses, incluyendo prácticas de desembarco en embarcaciones anfibias y la recepción de cazas estadounidenses en sus aeropuertos.
Además, el Gobierno de Puerto Rico anunció recientemente un acuerdo con la Armada estadounidense para alquilar un espacio en el Aeropuerto Internacional Mercedita, en Ponce, para la realización de "maniobras logísticas" hasta mayo de 2026.
Estas acciones han generado preocupación entre la población y las organizaciones de derechos civiles, quienes temen que la creciente presencia militar en Puerto Rico pueda tener implicaciones negativas para la vida cotidiana de los ciudadanos y la soberanía del archipiélago.












