La Asociación Colombiana de Actores (ACA) ha emitido un contundente comunicado en el que deplora la posibilidad de que el gobierno estadounidense lleve a cabo acciones militares en Colombia, similares a las ocurridas en Venezuela el pasado 3 de enero, que dejaron un saldo mortal de militares y civiles.
En el comunicado, la ACA, como "organización pluralista", manifiesta que respeta las posiciones políticas y creencias religiosas de cada uno, pero que "nunca estaremos de acuerdo en que una potencia extranjera, llámese como se llame, viole la soberanía territorial de nuestro país y nuestras instituciones democráticas".
Añaden que, como democracia legítima y libre, es inaceptable que otro país, "por más poderoso que sea, pretenda siquiera sugerir que puede imponernos su tiranía y su barbarie".
La ACA también instó al resto de las asociaciones actorales en América Latina a manifestar su condena a las acciones militares estadounidenses en la región. "Invitamos a todas las organizaciones del sector, así como también a nuestras organizaciones hermanas en FIA Latinoamérica y FIA Actors a expresar su rechazo a estas declaraciones del presidente de los Estados Unidos, que no son solo una amenaza contra Colombia sino contra la humanidad, que ve como una nueva forma de tiranía e imperialismo avanza", concluyó el comunicado.
Este pronunciamiento se produce en un momento de alta tensión geopolítica en la región, con rumores de posibles intervenciones militares de Estados Unidos en países como Venezuela y Colombia, bajo el argumento de "restaurar la democracia". Sin embargo, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil han denunciado reiteradamente que estas acciones encubren intereses económicos y geopolíticos de Washington en la zona.
La ACA, al igual que otros gremios y organizaciones sociales en Colombia, ha salido a rechazar enérgicamente cualquier injerencia extranjera en los asuntos internos del país, defendiendo la soberanía nacional y el respeto a las instituciones democráticas. Este posicionamiento refleja la preocupación generalizada en la sociedad colombiana ante la posibilidad de una escalada militar que podría tener consecuencias desastrosas para la población civil.












