Una investigación de Clarín ha destapado un escándalo de corrupción en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). La empresa fantasma Dicetel Corp, con sede en Miami, recibió más de $4 millones de dólares de la firma de Javier Faroni, TourProdEnter, por supuestos "cursos de filosofía de gestión intermedia" y otras tareas, incluyendo la transferencia de jugadores a varios clubes.
Dicetel Corp fue creada en 2019 por la gestora argentina Yamila Trabucco y solo tiene una dirección postal en Miami que comparte con otras empresas sin empleados ni sitio web propio. Aun así, la AFA le dio instrucciones de pago por más de $625,000 dólares, con el tesorero Pablo Toviggino como figura clave detrás de los movimientos.
Además, TourProdEnter LLC, vinculada a Faroni, realizó un giro de $468,000 dólares a la empresa SOMA SRL, relacionada a Toviggino y que aparece como propietaria de una mansión de $17 millones en Pilar.
El juez Marcelo Aguinsky investiga esta trama de empresas fantasma y posible lavado de dinero, pero una maniobra de la defensa ha paralizado momentáneamente el avance de la causa. Mientras tanto, la Inspección General de Justicia intimó a la AFA a rendir cuentas por $400 millones de dólares sin justificar en los últimos cuatro años.
Este no es el único escándalo que involucra a Dicetel Corp. La financiera de criptomonedas BIBYT denunció a la AFA por haber firmado un acuerdo de sponsoreo por $3 millones de dólares, de los cuales $1,65 millones fueron depositados en la cuenta de Dicetel. La denuncia por fraude y lavado de dinero fue desestimada, pero el Banco Central abrió una investigación por posible violación del cepo cambiario.
La trama de corrupción en la AFA parece ir más allá de Dicetel Corp, con múltiples empresas fantasma y movimientos sospechosos de dinero. El escándalo pone en jaque la credibilidad de la máxima institución del fútbol argentino y exige una investigación a fondo para esclarecer la verdad.












