La Casa Blanca reafirmó que, según el presidente Donald Trump, los cárteles de la droga gobiernan México, cuestionando la capacidad de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para demostrar que tiene control sobre el país y los grupos criminales.
Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, respondió a reporteros que Trump "habló con franqueza" sobre la situación de seguridad en México. La funcionaria fue interrogada sobre qué medidas necesitaría tomar Sheinbaum Pardo para demostrar que tiene el control de México y de los cárteles, así como si la mandataria es capaz de hacerlo sin intervención estadounidense.
"Mire, creo que el presidente habló con mucha franqueza sobre la realidad en México", declaró Leavitt. La afirmación de la portavoz se derivó de las declaraciones de Trump el fin de semana, donde aseguró que "algo debe hacerse con México" respecto al tráfico de drogas.
Las expresiones de la Casa Blanca se producen en el contexto de la reciente operación militar estadounidense en Venezuela, que culminó con la detención de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por narcotráfico. Tras este operativo, Trump ha insistido repetidamente en tomar acciones contra los cárteles mexicanos, reavivando la tensión bilateral con México en materia de seguridad.
En una entrevista con Fox News, Trump recordó que en múltiples ocasiones ha ofrecido a Sheinbaum Pardo el envío de tropas estadounidenses para combatir a los cárteles, que según el mandatario, trafican con drogas que envenenan a decenas de miles de ciudadanos estadounidenses anualmente.
"Ella es una buena mujer, pero los cárteles gobiernan México. Ella no controla México", expresó Trump, mientras insistía en que la presidenta mexicana está "muy asustada de los cárteles". Agregó que ha ofrecido intervenir militarmente, pero que Sheinbaum Pardo ha rechazado cada propuesta.
El domingo 5 de enero, a bordo del avión presidencial Air Force One, Trump reafirmó su postura, sosteniendo que "los cárteles gobiernan México" y que Sheinbaum Pardo "tiene miedo de ellos". El mandatario también enfatizó que ha perdido 300 mil personas en Estados Unidos por el consumo de drogas provenientes de la frontera sur, cifra que utilizó para justificar la necesidad de tomar medidas en contra de los cárteles mexicanos.
Las declaraciones del presidente estadounidense se alinean con los mensajes que la Casa Blanca ha difundido previamente respecto a la evaluación de "medidas adicionales" contra los cárteles mexicanos. Karoline Leavitt había señalado en noviembre de 2025 que el equipo de Seguridad Nacional del Gobierno de Trump está "discutiendo constantemente" opciones para enfrentar al crimen organizado, mientras reconocía que el Gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo ha demostrado cooperación en la frontera sur.
Sin embargo, la Casa Blanca mantiene abierta la posibilidad de tomar acciones unilaterales que van más allá de la colaboración bilateral. La presidenta de México ha rechazado reiteradamente cualquier intervención militar extranjera en territorio mexicano, defendiendo la soberanía nacional de su administración.
Las tensiones entre ambos gobiernos se intensificaron tras la designación de cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras por parte de Estados Unidos en enero de 2025, clasificación que abre la posibilidad legal para que las Fuerzas Armadas estadounidenses realicen operaciones en territorio mexicano. Trump ha mantenido esta posibilidad sobre la mesa mientras continúa presionando públicamente a la administración mexicana para que permita la intervención directa del Ejército estadounidense en la lucha contra el narcotráfico.












