Un tranque a las afueras de Merca Panamá, el principal mercado mayorista de Panamá, parecía un episodio más del caos vehicular matutino en la periferia de la capital. Sin embargo, lo que mantenía detenidos a los conductores no era un accidente o una protesta, sino un conflicto comercial por el ingreso de un cargamento de cebollas importadas.
Más de 30 contenedores de cebolla importada quedaron varados el pasado 7 de enero, luego de que no se les permitiera el ingreso a Merca Panamá. Esta situación desató protestas de los arrendatarios responsables de la importación, quienes alegaban tener contratos de arrendamiento de bodegas en el mercado.
La negativa de la administración de Merca Panamá se debió a que la normativa vigente prohíbe el manejo y procesamiento de cebolla importada dentro de sus instalaciones cuando hay abastecimiento de la producción nacional. "Yo no puedo ir en contra del productor nacional y del productor de Tierras Altas de este país", explicó el gerente general, José Pablo Ramos.
En paralelo, el ministro de Desarrollo Agropecuario, Roberto Linares, se reunió con productores de Tierras Altas para abordar la situación. Linares señaló que la cebolla importada forma parte del contingente del Tratado de Libre Comercio (TLC) y cumple con la documentación requerida para entrar al país, pero reiteró que la producción nacional tiene prioridad. "Solo cuando haya desabastecimiento se pueden utilizar las instalaciones de Merca Panamá", enfatizó.
La paradoja radica en que, mientras los productores locales aseguran que la cebolla nacional atraviesa uno de sus mejores momentos y cubre con holgura la demanda del mercado, el país mantiene abiertos los canales para la importación del rubro. Esta situación responde a un delicado equilibrio entre la protección de la producción interna y los compromisos comerciales vigentes.
La Asociación de la Comunidad Productora de Tierras Altas (Acpta) respalda la decisión de las autoridades panameñas de prohibir la entrada de cebolla importada a las instalaciones de la Cadena de Frío. Según el gremio, aunque existen tratados comerciales con Estados Unidos, la legislación nacional prioriza el almacenamiento de productos locales a menos que exista una escasez declarada.
De acuerdo con los datos proporcionados por los productores, Panamá produce anualmente entre 400,000 y 450,000 quintales de cebolla, mientras que el consumo total del país asciende a 600,000 quintales. Actualmente, hay 1,200 hectáreas sembradas a nivel nacional, con una producción concentrada en Chiriquí, Coclé, Herrera y Los Santos.
Se espera que en los próximos meses (febrero, marzo y abril) se registre una sobreproducción de cebolla local, lo que garantizaría el suministro para la población panameña. Sin embargo, la coexistencia de la producción nacional y las importaciones bajo el TLC sigue siendo un delicado equilibrio que genera tensiones entre los distintos actores del sector.












