El diputado de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Cristóbal Martínez, anunció que durante la primera semana de enero presentará un proyecto de ley que buscaría prohibir el uso de redes sociales a los menores de 16 años en Chile.
La iniciativa, que aún no ha sido presentada formalmente, pretende replicar una medida similar implementada recientemente en Francia, donde se aprobó una ley que prohíbe el uso de redes sociales a menores de 15 años.
Según el diputado Martínez, el objetivo del proyecto es "proteger a nuestros niños y adolescentes de los efectos perjudiciales que pueden tener las redes sociales en su desarrollo físico y mental". El parlamentario argumenta que el excesivo uso de plataformas como TikTok, Instagram y Facebook puede generar problemas de salud mental, adicción y acoso cibernético en los menores.
"Hoy en día, los niños y jóvenes pasan demasiado tiempo pegados a las pantallas de sus celulares y computadoras. Eso los aleja de actividades físicas, de la interacción social saludable y los expone a contenidos inapropiados para su edad", señaló Martínez.
La propuesta contempla que los menores de 16 años solo puedan acceder a redes sociales con autorización y supervisión de sus padres o tutores legales. Además, plantea sanciones para las plataformas digitales que incumplan con la normativa.
Expertos en temas de infancia y adolescencia han manifestado su preocupación por los efectos negativos que puede tener el uso excesivo de redes sociales en el bienestar físico y mental de los menores. Sin embargo, también advierten sobre los desafíos que implicaría implementar una prohibición de este tipo.
"Si bien entendemos la preocupación del diputado Martínez, una medida tan restrictiva podría generar más problemas que soluciones. Los adolescentes necesitan aprender a usar las redes sociales de manera responsable, con acompañamiento y orientación de sus padres", señaló la psicóloga infantil, María Fernanda Rojas.
El proyecto de ley aún debe ser presentado y discutido en el Congreso chileno. Su aprobación enfrentaría importantes desafíos, tanto a nivel legal como de implementación práctica. No obstante, el debate sobre los efectos de las redes sociales en los menores continuará siendo un tema relevante en la agenda pública.











