México mantiene su postura de no intervención y respeto a la soberanía de Venezuela, a pesar de la reciente operación militar de Estados Unidos que capturó al presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Tras el operativo del sábado pasado, en el que Maduro y Flores fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum ha reiterado en reiteradas ocasiones que México defenderá los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos.
"Todas estas declaraciones han estado estrictamente ceñidas a los principios de política exterior de México y han sido consecuentes con la tradición histórica de México como defender la soberanía de las naciones, la no intervención y la resolución pacífica de controversias", explicó Enrique Catalán Salgado, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma Metropolitana.
México mantiene una estrecha relación económica y de seguridad con Estados Unidos, pero ha dejado claro que no apoyará acciones unilaterales que vulneren la integridad de otros países. La presidenta Sheinbaum ha urgido a la ONU y la OEA a garantizar la soberanía nacional y la autodeterminación de Venezuela.
Si bien México condenó la "ruptura del orden constitucional" en Venezuela, ha optado por mantener una postura de neutralidad y diálogo, en contraste con la acción militar de Estados Unidos. Expertos señalan que este posicionamiento responde a la tradición diplomática mexicana de promover la resolución pacífica de conflictos.
La captura de Maduro y su esposa ha generado una crisis diplomática en la región, con países como México, Bolivia y Nicaragua rechazando la intervención estadounidense. Ante la creciente presión, el gobierno mexicano busca equilibrar su relación con su vecino del norte y su compromiso con los principios de no intervención.











