El Tribunal de Barcelona ha condenado a 25 años de prisión al acusado de asesinar a su expareja en julio de 2023. El hombre, que aceptó la pena máxima solicitada, fue hallado culpable de asesinato con agravantes de violencia de género y parentesco.
Según informó la Fiscalía Provincial de Barcelona a Europa Press, el vínculo sentimental entre la víctima y el condenado comenzó en 2015 y estuvo marcado por actitudes de control, celos y dominio ejercidas por el hombre sobre la mujer. La relación se interrumpió en 2018, pero retomaron el contacto en 2019.
La agresión mortal ocurrió el 30 de julio de 2023 en el domicilio de la víctima. El acusado, guiado por "motivaciones machistas y una actitud de sometimiento hacia la mujer", atacó a la víctima con un cuchillo de cocina, causándole nueve heridas de arma blanca.
El tribunal consideró probada la comisión del delito bajo circunstancias agravantes, ya que la mujer se encontraba desprevenida y sin capacidad de defenderse en su propia vivienda. El Ministerio Público argumentó que la conducta del condenado respondía a un patrón de dominación y control sobre la víctima, compatible con el contexto de violencia de género.
Si bien el acusado admitió su autoría y se le reconoció la atenuante de confesión, esto no impidió la imposición de la pena máxima contemplada por la legislación española para este tipo de crímenes. La sentencia refleja el compromiso del sistema judicial en castigar con severidad la violencia perpetrada contra las mujeres en el ámbito de las relaciones de pareja.











