El Instituto de Sismología y Vulcanología de Filipinas informó que un sismo de magnitud 6.4 sacudió este miércoles la región de Davao Oriental, dejando en situación de vulnerabilidad a cerca de dos millones de habitantes, aunque se descartó emitir una alerta por tsunami.
El movimiento telúrico se registró a una profundidad de 0.4 kilómetros y se percibió con fuerza en la ciudad de Davao, capital de la isla meridional de Mindanao. Aunque el evento no alcanzó los niveles máximos, las autoridades decidieron no emitir alerta de tsunami, pese a la magnitud del fenómeno.
Posteriormente, se reportaron al menos siete réplicas adicionales de similar intensidad en distintas zonas del país asiático, lo que incrementó la preocupación de la población. Davao, considerada la segunda ciudad más poblada de Filipinas, aún no cuenta con un balance oficial de víctimas ni de daños materiales, aunque se prevé que las réplicas puedan afectar infraestructuras en varias provincias.
La ubicación de Filipinas en el Anillo de Fuego del Pacífico explica la frecuencia de estos fenómenos. En esta zona de alta actividad sísmica y volcánica se registran cada año alrededor de 7.000 terremotos. Pese a la magnitud del sismo, las autoridades decidieron no emitir alerta de tsunami, lo que ha generado preocupación entre la población.
El sismo de 6.4 grados en la escala de Richter sacudió la región de Davao Oriental, dejando a cerca de dos millones de filipinos en situación vulnerable. Aunque no se emitió alerta de tsunami, se reportaron al menos siete réplicas de similar intensidad, lo que incrementó la inquietud de los habitantes. Davao, la segunda ciudad más poblada del país, aún no tiene un balance oficial de daños y víctimas, pero se teme que las réplicas puedan afectar la infraestructura en varias provincias.
Filipinas se ubica en el Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de alta actividad sísmica y volcánica donde se registran alrededor de 7.000 terremotos cada año. Las autoridades han enfatizado que, a pesar de la magnitud del sismo, decidieron no emitir alerta de tsunami, lo que ha generado cuestionamientos entre la población.












