Ecuador ha iniciado el 2026 con indicadores económicos muy positivos, marcando una tendencia de recuperación y estabilidad que se ha consolidado durante el gobierno del presidente Daniel Noboa. Según datos oficiales, el riesgo país del país andino se ha reducido a 460 puntos, lo que representa una caída de 1.448 puntos desde la reelección del mandatario en abril de 2025.
Este descenso en el riesgo país, calculado y publicado por JPMorgan Chase & Co. a través de su índice EMBI Global, significa un mayor acceso al financiamiento internacional, más inversión y una mayor estabilidad económica para Ecuador. El EMBI mide la prima adicional que exigen los inversionistas para comprar deuda ecuatoriana en comparación con los bonos del Tesoro de Estados Unidos de plazo similar, reflejando así la percepción de sostenibilidad fiscal, credibilidad institucional y capacidad de pago del Estado.
Paralelamente, las reservas internacionales del país alcanzaron los USD 9.795 millones a diciembre de 2025, USD 2.895 millones más que en el mismo mes del año anterior. Este indicador es clave porque representa el respaldo para los pagos del país, garantiza la liquidez del sistema financiero, genera confianza nacional e internacional, respalda los depósitos del público y las empresas, y asegura el funcionamiento del sistema de dolarización adoptado por Ecuador.
El ministro de Economía, José Ramírez, destacó que estos resultados son fruto del "manejo económico impulsado por el gobierno del presidente Noboa, que ha generado confianza internacional y dinamismo productivo". Según Ramírez, las políticas de austeridad fiscal, atracción de inversiones y fortalecimiento institucional han sido fundamentales para alcanzar estos logros.
Los analistas coinciden en que Ecuador está transitando por un momento de estabilidad y recuperación económica luego de años de incertidumbre. El descenso del riesgo país y el aumento de las reservas internacionales son señales claras de que el país ha logrado recobrar la confianza de los mercados internacionales, lo cual augura un 2026 promisorio en términos económicos.











