En medio de un rechazo popular a las medidas económicas del gobierno, diversos sectores sociales mantienen bloqueos en las principales carreteras de Bolivia. Según datos de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), el número de puntos de bloqueo ha aumentado a 16, afectando principalmente a los departamentos de La Paz y Pando.
El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, ha declarado que por ahora estos bloqueos son "esporádicos" y "aislados", por lo que no tienen un "impacto significativo en la economía". Sin embargo, la Central Obrera Boliviana (COB) ha abandonado el diálogo con el gobierno y mantiene el bloqueo indefinido de las vías.
La principal demanda de los manifestantes es la abrogación del Decreto Supremo 5503, que eliminó la subvención a los carburantes, generando un rechazo generalizado en la población. Pese a los esfuerzos del gobierno por minimizar el impacto de los bloqueos, la situación en Bolivia sigue siendo tensa, con el riesgo de que la crisis económica y social se profundice.
Es importante destacar que, si bien el ministro Espinoza considera que los bloqueos no tienen un "impacto significativo" en la economía, la prolongación de esta situación podría generar serias consecuencias para el país, afectando el abastecimiento de bienes, la movilidad de la población y el desarrollo de actividades económicas clave.
Analistas y expertos observan con preocupación la escalada de tensión entre el gobierno y los sectores sociales, advirtiendo que una solución negociada y concertada es fundamental para evitar un mayor deterioro de la situación en Bolivia. La capacidad del gobierno para encontrar un equilibrio entre las demandas de la población y las medidas económicas necesarias será clave en los próximos días.











