Durante el fin de semana del 3 al 5 de enero, Lima Metropolitana registró una alarmante ola de violencia, con más de 10 asesinatos por sicariato en tan solo tres días. Según cifras del Sinadef, los homicidios en la capital aumentaron un 7% en 2025 en comparación con el año anterior.
Los hechos ocurrieron pese a que la ciudad se mantiene en estado de emergencia. Entre las víctimas se encuentran choferes de transporte público, un sector particularmente afectado por la ola de extorsiones que azota a la ciudad.
Paralelamente, el Servicio de Atención Móvil de Urgencias (SAMU) atendió 9.680 llamadas durante las festividades de Navidad y Año Nuevo en Lima Metropolitana. Esto se tradujo en 2.088 despachos de ambulancias y 1.732 emergencias atendidas efectivamente.
Por otro lado, El Comercio continúa su campaña contra la invasión de las bermas de la Panamericana Sur. La empresa de medios ha remitido a la Sutran los reportes de 300 infractores detectados, quienes serán sancionados.
Expertos coinciden en que la violencia y la inseguridad ciudadana siguen siendo uno de los principales problemas que aquejan a la capital peruana. Autoridades y la sociedad civil deben redoblar esfuerzos para encontrar soluciones integrales que logren revertir esta preocupante tendencia.








