Las quejas de los vecinos por perros sueltos y agresivos en las calles se han vuelto cada vez más frecuentes en diversos sectores de la ciudad. Ante esta problemática, las autoridades municipales han implementado una ordenanza que contempla sanciones económicas para los dueños que no cumplan con el cuidado adecuado de sus mascotas.
El caso de Alexandra, una residente de la parroquia El Valle, es un claro ejemplo de esta situación. La mujer teme que en cualquier momento sus hijos puedan resultar heridos por los perros de sus vecinos, los cuales pasan gran parte del día sueltos en las calles del sector. Alexandra ha solicitado en reiteradas ocasiones a través del chat del barrio que los propietarios mantengan a sus mascotas bajo control, pero en lugar de soluciones, ha recibido respuestas en las que se le sugiere que ella y sus hijos permanezcan encerrados en casa.
Además de la agresividad de los animales, los vecinos también se han quejado de que los perros realizan sus necesidades biológicas en las puertas de las viviendas e incluso en los garajes, lo que representa un riesgo para la salubridad de la zona.
Estas quejas no son exclusivas de la parroquia El Valle, sino que se repiten en otros sectores de la ciudad debido a la irresponsabilidad de algunos dueños de mascotas. Ante esta situación, varias personas han solicitado a las autoridades municipales que refuercen los controles y apliquen sanciones a quienes no se hagan cargo del cuidado adecuado de sus animales.
La ordenanza municipal para el control y manejo de la fauna urbana y la protección de animales domésticos de compañía, aprobada en 2016 y actualmente en proceso de actualización, contempla sanciones económicas que van desde el 10% (48,2 dólares) hasta cuatro salarios básicos unificados (1.928 dólares) para quienes incumplan con las normas establecidas.
Según Carlos Orellana, director de la Comisión de Gestión Ambiental (CGA) del Municipio, las sanciones se aplican cuando los animales se encuentran en situaciones que les generan miedo, angustia, dolor, daño, enfermedad, hambre, sed o incomodidad, o cuando no pueden expresar su comportamiento natural.
En 2022, la Unidad de Gestión Animal (UGA) recibió 317 denuncias por maltrato a animales de compañía, de las cuales 33 derivaron en sanciones. Además, se han presentado casos en los que los propietarios han sido multados al acudir a cancelar el impuesto predial de sus viviendas, debido a que se les ha notificado una sanción por mantener a sus mascotas en la calle.
Frente a estas situaciones, las autoridades municipales han reiterado que los dueños de mascotas deben cumplir con sus responsabilidades para evitar problemas y sanciones. Asimismo, han enfatizado que los afectados tienen el derecho de apelar las resoluciones si consideran que sus derechos han sido vulnerados.












