La escritora e investigadora argentina, autora de diversos libros, comparte una detallada crónica de sus viajes recurrentes entre Castelar y Buenos Aires en el tren Sarmiento, retratando la realidad cotidiana de los pasajeros del sistema ferroviario del conurbano bonaerense.
Desde niña, la autora ha residido en Castelar, una ciudad del Gran Buenos Aires, y ha debido viajar con frecuencia a la capital argentina por motivos sociales, académicos y literarios. En su relato, describe los diferentes medios de transporte que ha utilizado a lo largo de los años, destacando las particularidades y desafíos de cada opción.
El tren Sarmiento, si bien es la alternativa más económica, también es la menos confortable y la más lenta. Sin embargo, la autora resalta que este modo de transporte ofrece un "paisaje humano" único, permitiéndole observar de cerca la diversidad de los pasajeros que lo utilizan día a día.
En su crónica, la escritora retrata a los jóvenes, familias y personas mayores que abordan el tren, destacando sus vestimentas, comportamientos y conversaciones. Además, menciona la presencia de artistas callejeros que recorren los vagones, ofreciendo espectáculos y solicitando donaciones a los pasajeros.
La autora también hace énfasis en el "lado oscuro" de este viaje pintoresco, señalando que el trayecto se extiende hasta altas horas de la noche y que muchos pasajeros deben continuar su recorrido a pie o en colectivo una vez llegados a la terminal de Moreno.
A través de esta vivida descripción, la escritora argentina nos brinda una ventana a la realidad de los habitantes del conurbano bonaerense y sus experiencias cotidianas en el sistema de transporte público, resaltando la resiliencia y diversidad de esta comunidad.












