En un país como Guatemala, donde la escasez y la incertidumbre son la realidad cotidiana para gran parte de la población, la pregunta de si hay que dar primero para poder recibir, o recibir primero para luego poder dar, se vuelve particularmente relevante y compleja.
El autor, Joaquin Fernández-Townson, reflexiona sobre esta paradoja desde una perspectiva que va más allá de la lógica transaccional. Él plantea que dar no siempre implica dinero, tiempo libre o grandes gestos, sino que tiene que ver con qué hacemos con lo poco que tenemos. Sostiene que, si bien no controlamos las condiciones estructurales que nos rodean, sí tenemos control sobre nuestras decisiones y acciones, y es ahí donde radica nuestra responsabilidad.
Fernández-Townson propone que, incluso en entornos de carencia, dar puede significar ofrecer humanidad. Y aunque esto no resuelva todos los problemas, sí transforma algo fundamental: la forma en que vivimos, nos relacionamos y construimos el futuro.
En este sentido, el autor concluye que hay que percibirnos a nosotros mismos como creadores de nuestro entorno, identificar las cosas que están dentro de nuestro control y, definitivamente, influir en lo que podemos crear y dar. Porque, según su perspectiva, es a través de esta mentalidad que eventualmente recibiremos aquello que decidimos poner en circulación.
La reflexión de Fernández-Townson invita a repensar la lógica de dar y recibir, y a asumir un papel activo en la construcción de una sociedad más justa y solidaria, incluso en contextos de adversidad. Su argumento sugiere que, en última instancia, el acto de dar primero puede ser la clave para construir un mejor futuro.












