El arresto de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos ha sacudido el panorama político venezolano y despertado la atención internacional. Sin embargo, el pronunciamiento inicial del presidente Donald Trump evitó mencionar la recuperación de la democracia como una prioridad inmediata, centrándose más en intereses estratégicos como el petróleo.
En este escenario de incertidumbre, una figura ha cobrado protagonismo: Delcy Rodríguez, quien era la vicepresidenta ejecutiva de Maduro y ahora ha sido designada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) como la presidenta encargada de Venezuela.
Según el TSJ, la ausencia de Maduro es "temporal", lo que implica que Rodríguez asumirá las funciones del cargo por hasta 90 días, prorrogables por decisión de la Asamblea Nacional por el mismo periodo. De declararse una falta absoluta de Maduro, la ley obliga a que se convoquen elecciones presidenciales en los 30 días siguientes.
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) ha reconocido a Rodríguez como presidenta encargada, asegurando que garantizará la gobernabilidad del país. Sin embargo, también señalaron que Maduro es "el auténtico y genuino líder constitucional de todos los venezolanos" y exigieron su liberación inmediata.
Maduro permanece recluido en una cárcel de Nueva York tras ser capturado en Caracas por Estados Unidos en una operación militar. En los próximos días, deberá comparecer ante un juez para enfrentar cargos de narcotráfico y terrorismo.
En Washington, el gobierno de Trump ha dejado claro que está dispuesto a trabajar con Delcy Rodríguez, siempre y cuando se cumplan los objetivos de Estados Unidos, incluyendo abrir el acceso a la inversión estadounidense en las reservas de petróleo venezolanas. Trump advirtió que Rodríguez "pagará un precio muy alto" si no coopera.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, manifestó que era "prematuro en este momento" hablar de elecciones en Venezuela, ya que "queda mucho trabajo por delante". Rubio señaló que Washington trabajará con los líderes actuales, incluida Rodríguez, si toman "las decisiones adecuadas".
Analistas como Víctor Rodríguez Cedeño y Francesco Tucci coinciden en que el escenario actual no corresponde aún a una transición democrática plena, sino a una etapa intermedia de incertidumbre. Mientras algunos ven un posible agotamiento del chavismo, otros advierten que la cúpula sigue presente y que el problema de fondo no está resuelto.
En este contexto, la figura de Delcy Rodríguez y su posible liderazgo en la transición se perfila como uno de los puntos clave a seguir en los próximos días y semanas.












