La Procuraduría General de la Nación llevó a cabo una serie de ajustes y rotaciones en su personal a nivel nacional, con el objetivo de optimizar el desempeño de las fiscalías y responder mejor a las realidades de cada provincia. Estos cambios, realizados sin ruido ni comunicado oficial, buscaron colocar a cada funcionario en el lugar donde pueda rendir mejor.
Uno de los aspectos que no se tocó fue la continuidad de la fiscal Ruth Morcillo al frente del caso Odebrecht, uno de los expedientes de corrupción más grandes y sensibles del país. Este proceso judicial también volvió a tomar aire, con la fijación de una nueva audiencia ordinaria entre el 12 de enero y el 13 de febrero de 2026, luego de que en noviembre pasado la diligencia se cayera por la falta de notificación al expresidente Ricardo Martinelli.
Martinelli estuvo asilado en la Embajada de Nicaragua en Panamá entre 2024 y 2025, situación que retrasó el avance del caso Odebrecht. Ahora, con Martinelli asilado en Bogotá, el proceso judicial continúa su curso.
Según se pudo conocer, los principales ajustes se concentraron en las provincias de Veraguas y Panamá Oeste, con cambios adicionales en Chiriquí y Los Santos. Estas rotaciones buscaron reordenar las cargas de trabajo y reforzar las fiscalías donde la presión es mayor.
Desde la Procuraduría se sostiene que estos cambios responden a la necesidad de asignar el perfil adecuado a cada fiscalía, atendiendo las demandas específicas de cada región. En otras palabras, se trata de poner a la gente correcta donde más se la necesita.
El país sigue de cerca el desarrollo del caso Odebrecht, con la expectativa de que esta vez el proceso judicial pueda avanzar sin más pausas ni excusas.


