Vietnam ha logrado un impresionante crecimiento económico del 8% en 2025, superando las expectativas y convirtiéndose en uno de los países de más rápido desarrollo en la región. Este avance ha sido impulsado por un sólido desempeño en el comercio exterior, la inversión extranjera directa y el consumo interno.
Las ventas minoristas y los ingresos por servicios al consumo aumentaron un 11,3% interanual, reflejando la fortaleza de la demanda doméstica. Sectores clave como el turismo, la manufactura y las exportaciones de productos agrícolas y pesqueros han sido los motores de este crecimiento.
Uno de los factores clave ha sido el auge de las exportaciones, que alcanzaron un récord de 930.000 millones de dólares en 2025, con un superávit comercial de 20.030 millones de dólares. Los acuerdos de libre comercio, como el CPTPP y el VIFTA con Israel, han ampliado los mercados y mejorado la competitividad de los productos vietnamitas.
La inversión extranjera directa también ha sido fundamental, alcanzando los 38.420 millones de dólares en capital registrado, liderada por la industria manufacturera. Provincias como Quang Ninh, Ninh Binh y Bac Ninh han sido focos de atracción de estas inversiones.
Además, el Gobierno ha impulsado una agenda de desarrollo sostenible, con iniciativas como el reciclaje de cenizas de centrales termoeléctricas para la producción de cemento y la construcción. Esto ha contribuido a la transición hacia una economía más circular y respetuosa con el medio ambiente.
A pesar de los desafíos globales, Vietnam ha demostrado su capacidad de adaptación y su potencial de crecimiento. Expertos vaticinan que 2026 será un año clave para la economía vietnamita, con expectativas de alcanzar un objetivo de crecimiento del 10% y profundas reformas institucionales.









