El Fiscal de la Nación interino, Tomás Aladino Gálvez, anunció la desactivación de los equipos fiscales especiales Lava Jato, Eficcop, Cuellos Blancos y Eficavip, que investigaban casos emblemáticos de corrupción y derechos humanos en el país.
Gálvez, quien fue involucrado en el Caso Cuellos Blancos por presuntos acercamientos con el ex juez César Hinostroza, justificó la medida argumentando que "no era concebible que existiendo una fiscal suprema como cabeza, exista una coordinación a nivel de fiscalías superiores".
Según el fiscal interino, los equipos especiales han tenido casos que "han demorado 7, 8 hasta 9 años y no se ha logrado ningún resultado", y el Tribunal Constitucional "ha dejado sin efecto las decisiones que se había tomado al interior de estos procesos".
La Resolución 2474033-4 de la Fiscalía de la Nación indica que los casos de estos grupos de investigación serán transferidos a fiscalías especializadas ordinarias, quienes continuarán con el seguimiento bajo la coordinación de los fiscales a cargo.
Sin embargo, la ex fiscal de la nación inhabilitada, Delia Espinoza, advirtió que no hay garantías de que los fiscales a cargo de los casos sigan a cargo de dichas cargas fiscales, generando incertidumbre sobre la continuidad de las investigaciones.
Los equipos disueltos eran responsables de investigar casos emblemáticos de corrupción, como Lava Jato, y violaciones a derechos humanos durante las protestas sociales. Su desactivación genera preocupación en la opinión pública sobre el futuro de estos procesos.












